Últimas maniobras de Liberbank para legalizar y perpetuar recortes


La empresa sigue utilizando artimañas para obtener beneficio a costa de la plantilla. Pero en algunos casos sus estrategias jurídico-financieras no son suficientes por sí mismas, y requieren de cierta colaboración que, aunque ya no sorprende, llega de la mano de supuestos defensores de los trabajadores.

Os relatamos los hechos objetivos para que saquéis vuestras propias conclusiones:

1) CSIF interpone denuncia solicitando el cumplimiento de un acuerdo que solo afectaba a empleados procedentes de las antiguas cajas de Albacete, Cuenca y Ciudad Real y Toledo, entidades que se extinguieron en julio de 1992 al fusionarse en la nueva entidad CCM. Se trata del pago de dedicación que se producía a los 25 años de servicio.

2) Utilizando unos elevadísimos conocimientos matemáticos hemos resuelto un difícil algoritmo: 1992 + 25=2017, lo que significa que actualmente ya no quedan beneficiarios de este acuerdo y que los últimos compañeros procedentes de las antiguas cajas ya han cobrado, o están pendientes de cobrarlo porque la empresa se lo debe.

3) En el acto de conciliación, la empresa declara que cree haber cumplido ese acuerdo y dice que no hay problema en revisar ese cumplimiento, PERO lo revisará con la condición de fijar reuniones antes de varios juicios que se van a celebrar durante el mes de julio (sobre medidas unilaterales y horarios singulares) y llegar a un acuerdo conjunto sobre todos ellos.

4) Como es lógico, el acto de conciliación concluye en desacuerdo porque todos los sindicatos -a excepción de CSIF- nos negamos a ceder ante esta artimaña con promesas vacías de contenido cuya única y verdadera intención es dotar de legalidad a los recortes unilaterales que estamos sufriendo en la actualidad.

Resumimos, para quien se haya perdido: como Liberbank conoce sus pocas posibilidades de victoria en la nueva batalla judicial que se avecina, busca un colaborador que interponga una denuncia inútil para fingir que negocia algo y llegar a un acuerdo conjunto y legal sobre los juicios que va a perder.

Como decimos, a estas alturas a nadie le sorprende que Liberbank haga estas cosas, como tampoco sorprende que siempre sea el mismo sindicato el que acaba colaborando de un modo u otro con la empresa. 

Es triste que, estando como estamos, tengamos que pedirle a ese sindicato que, si no tiene intención de defender de verdad a la plantilla, es mejor que se mantenga al margen en lugar de tener iniciativas como esta que os contamos o como otras, muy parecidas, del pasado.