Solicitamos el fin de las presiones desproporcionadas y la normalización real de las relaciones laborales


A principios de este mes de octubre muchos compañeros han sufrido la última ocurrencia de la dirección de la empresa: realizar movimientos masivos en las oficinas del banco. Además, en dichos cambios asignaban a varios centenares de compañeros como gestores de ahorro o de seguros, sin que ellos lo hayan solicitado ni se les haya entrevistado o consultado para conocer su idoneidad y/o ganas para ocupar dicho puesto. 
Algo intolerable, sobre todo cuando dichas asignaciones parece que no suponen ningún aumento de sueldo ni de categoría y/o nivel.

Con la mayoría de estos movimientos se intenta amedrentar a la plantilla bajo la presión de sufrir algún movimiento perjudicial en el futuro, y se pretende que los nuevos gestores de ahorro y seguros se dediquen en exclusiva a unas funciones concretas de seguros y fondos de inversión, algo que en la práctica es imposible en muchas oficinas porque se quedan sin personal para poder realizar el resto de trabajo diario y de atención a clientes.
La dirección de la empresa no conoce la parte productiva de la misma (las oficinas de la red comercial) y no entiende que los clientes no son solamente números, ni sabe todo el trabajo que hay que desarrollar en una oficina en el día a día, y desconoce que sin esa atención a clientes no se tendría negocio alguno.

En cuanto a los gestores de seguros, no se dan cuenta que la inmensa mayoría de contrataciones de seguros que se realizan en el banco son vinculados a operaciones de activo. Tendrían que haberse parado a analizar que los empleados con mayor número de seguros contratados eran vinculados a préstamos, créditos, etc. Si se les quita esa labor de tramitar operaciones de activo que no se sorprendan después cuando no se contraten seguros.

Pero es que, además, la jefatura comercial ha intensificado de forma exponencial sus presiones y malas formas, con el objetivo de que cada cual logre mejores estadísticas comerciales que el resto para salvarse y poder conservar el mismo sillón en caso de concretarse alguna fusión. A estos "directivos" parece que les da totalmente igual respetar o no la legalidad vigente, tanto laboral, civil como financiera (MIFID). 

Es bastante llamativo que, a la vez que nos felicitan en la intranet por ser los mejores empleados del sector desde el año 2019 (resultados IQUOS) y manteniéndonos este año por delante de todos los competidores, se aumenten las presiones de ventas, perdiendo las formas en muchas ocasiones y despreciando totalmente la labor de los magníficos profesionales que hay en la red comercial.

Recordamos a todos los compañeros, ocupen el puesto que ocupen, que ante las presiones recibidas tienen que saber que no se pueden exigir importes concretos de contrataciones de fondos de inversión, pues según la ley MIFID solamente podemos hacer "Recepción y Transmisión de Órdenes" (RTO) de los clientes; en ningún caso podemos ofrecer ni hacer recomendaciones sobre contratación de productos de inversión, simplemente podemos informar, pero a petición del cliente. Esta es la realidad legal, y queremos recordar que con la tecnología actual es muy fácil hacer grabaciones o aportar los emails recibidos porque, como no cambie la actitud de la empresa y se empiece a tratar inmediatamente a la plantilla de una forma digna, legal, moral y ética, tendremos que empezar a denunciar de forma personal e individualizada a estos directivos. 

No es de extrañar que, tras todos los años que llevamos sufriendo los vaivenes y la falta de criterio de esta dirección —en la que solo permanece la idea constante de recortarnos el sueldo—, la tremenda conflictividad laboral, litigiosidad, presiones... a la plantilla no le valga un "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer" y vea con buenos ojos un cambio de dirección o de rumbo.