Problemas actuales por covid en las oficinas


Vemos con inmensa preocupación y tristeza cómo, en esta segunda pero aún más grave ola de la pandemia en nuestro país, cada día hay más casos de compañeros aislados por contacto estrecho con positivos, o directamente aislados por una PCR positiva con el cierre preventivo de la oficina para desinfección, sin dejarles por precaución en teletrabajo a modo de cuarentena.
Y esto se ve agravado por el incumplimiento de la política de aforos y citas previas en las oficinas. Los clientes ven las oficinas abiertas y entran para ser atendidos sin pedir cita y, salvo raras excepciones, no respetan los aforos indicados en carteles que no son más que un simple folio pegado con celo que no llama la atención.

Los responsables de prevención designados en cada oficina (los directivos) no tienen por qué ejercer ninguna labor de control de entrada o control de aforo, puesto que no está entre sus funciones. Y cuando algún empleado llama la atención a los clientes se enfrenta a incidentes y/o altercados con los mismos. Si no hay incidentes graves en las oficinas es porque se atiende a los clientes sin cita para evitar conflictos.

Recordamos que, en caso de que la policía se presente en alguna oficina en la que se incumplan los aforos, la empresa podría enfrentarse a las consiguientes multas, y el incumplimiento de aforo aumenta exponencialmente el riesgo de contagio de clientes pero sobre todo de empleados, porque las oficinas suelen estar mal ventiladas (por no tener ventanas o por el mal funcionamiento de los sistemas de ventilación, en su mayoría de recirculación de aire con conductos sin limpiar).

La dirección debe darse cuenta de que está suficientemente demostrado que el sistema de cita previa no es suficiente para controlar aforos ya que a los clientes no les gusta estar obligados a pedir cita para ser atendidos.

Solicitamos que se contrate cuanto antes personal de apoyo para que realice las funciones de control de accesos, o que al menos se pongan barreras o cintas para impedir el libre acceso, y que se den órdenes claras, concisas y de obligado cumplimiento a los empleados y directivos para que dichas normas se cumplan siempre y sin excepciones.