Cita previa, ¿solución o agravante?


Hace tiempo que se le comunicó a la empresa que el método de cita previa generaba quejas de clientes e incidentes de todo tipo en bastantes oficinas, que la gente ya está concienciada de tener que hacer fila con la distancia de seguridad pertinente y que sería mejor eliminar este sistema.
En el último comité de seguridad y salud la entidad dijo que lo estudiaría y en cierto momento pareció que se iba a quitar pero, finalmente y para sorpresa de todos, no solo se mantiene sino que además se habilita en la banca online sin consultar, como de costumbre, ni a la representación legal de los trabajadores ni al personal de las oficinas.

Es algo que parece pensado a prisa y corriendo, sin instrucciones precisas y sin medir los problemas que podrían aparecer y de hecho han aparecido.

Los tiempos marcados para cada cita son insuficientes. ¿Se puede hacer un préstamo con sus seguros, tarjetas, etc, o explicar, convencer y contratar un fondo, o atender una testamentaría en 15 minutos?¿Todas las gestiones de ventanilla se pueden hacer en 5 minutos? ¿Qué ocurre si los empleados salen a tomar un café en su tiempo de descanso diario, lo ha contemplado el sistema de citas? La respuesta a todas las preguntas es no. Se generan retrasos importantes  que enfadan a los clientes. Y tampoco sabemos cómo, con un cartel que dice que se atiende al público hasta las 14:15 h., pretenden que se termine la jornada laboral a las 14:30 h.

Por otro lado, en varias zonas y de forma incomprensible la empresa ordenó subir las persianas pero seguir atendiendo a los clientes con cita previa. En la práctica esto supone que los empleados se tengan que enfrentar directamente a las protestas y quejas de los clientes directamente, sin ninguna protección, y el riesgo de altercados y enfados aumenta de forma exponencial.

Mencionamos tanto el enfado de los clientes porque es el problema que más parece importar a nuestra empresa, ya que el agotamiento y la tensión por el sobresfuerzo de sus empleados parece que no existe para ella.

Como colofón la empresa, a través de los directores regionales, informó telefónicamente que un empleado tendría que realizar las tareas de control de acceso y gestión de colas, funciones que no corresponde a los empleados de oficinas. En el pasado ya se intentó establecer la figura de "monitor de patio", lo que conllevó denuncia ante la Inspección de Trabajo y tras cuya resolución la empresa tuvo que dar marcha atrás. 

Todas estas incidencias antes las filtraba y solucionaba a priori el personal de la oficina al gestionar las llamadas y las citas, y ahora solo puede tratar de resolverlas sobre la marcha de mala manera.

Solicitamos una solución real de forma urgente y consensuada con la representación legal de los trabajadores, si de verdad quieren mejorar el ambiente en las oficinas y evitar el aumento de la litigiosidad en Liberbank.