A vueltas con las Evaluaciones de Desempeño


Lo de que vuelva cada año la evaluación del desempeño después de Carnavales debe ser para disfrazarlo como un proceso objetivo y transparente cuando en realidad es todo lo contrario: algo totalmente oscuro y subjetivo, manejado por superiores que no dan la cara ante los evaluados y que bajan las notas en función de caprichos personales y motivos que no deberían influir en la evaluación.

En las buenas empresas se llevan a cabo buenas prácticas como las evaluaciones bottom-up, de abajo hacia arriba. Pero la nuestra no es una buena empresa: aquí se motiva a la plantilla con el látigo y la amenaza y se aplican medidas unilaterales para recortar salarios toreando a la Audiencia Nacional. Aquí se ataca a la base de la pirámide jerárquica, los empleados que aguantan y llevan todo el peso de la entidad, desde una cima desconsiderada y caciquista.

Cuando se implantó este sistema de evaluación, allá por el año 2015, se impartieron cursos de formación cuyo primer punto era la "Importancia de la correcta implantación de la Evaluación del Desempeño". Pero no debieron prestar atención o se les olvidó enseguida, porque ya en ese mismo año no se cumplieron los principios que deberían regir la evaluación.
Hay que recordar que en aquel año se informaba que la evaluación serviría para reconocer y localizar empleados con buenas aptitudes y habilidades, utilizando una métrica diferente a los resultados comerciales. ¿Cómo cuadra esto con vincular la puntuación a los PPCs, o toparla por arriba en muchos casos a 3 puntos sobre 5?
¿Es que han cambiado los directores regionales y no se les ha dado ningún curso sobre el tema?¿ O será que algunos quieren, en un extremo de hipocresía, infravalorar a los empleados para alardear de buenos resultados comerciales pese a contar con una mala plantilla?
No son irregularidades inventadas sino comprobadas en las evaluaciones de gran parte del personal: entre la evaluación cuantitativa (nota) y la cualitativa (valoración global) se pueden observar contradicciones muy claras entre las respuestas dadas y la valoración escrita.

Pero las valoraciones de este año son más hirientes, sangrantes e irritantes que las de otros años, ya que este ha sido el año de la pandemia, en el que los jefes se quedaban en casa y la plantilla rasa abría las oficinas exponiéndose al riesgo, durante mucho tiempo sin las obligatorias medidas de protección. Incluso el CEO felicitó a la plantilla por el extraordinario esfuerzo realizado y por lograr que el banco crezca enormemente en fondos, hipotecas, comisiones... y obtenga durante dos años un resultado sobresaliente en EQUOS, pero parecer ser que los supervisores de la evaluación tienen una opinión diferente a la de su superior.

Por todo lo anterior, denunciamos enérgicamente y exigimos que se corrija este sistema de evaluaciones injustas y totalmente ausentes de imparcialidad, que ha demostrado que no cumple los principios con los que fue diseñado y que solo sirve para disgustar a unos empleados que se merecen muchísimo más. 

BASTA YA DE MINUSVALORACIONES INJUSTAS

Si te sientes minusvalorado, o sientes que la evaluación es falsa o injusta, te animamos a que lo indiques por escrito en los comentarios. Aunque no sirva para cambiarla, puede servir de prueba para no permitir ningún tipo de represalia que utilice como excusa una valoración supuestamente objetiva.