El miedo a su favor


Nuestro sindicato, FINE-Sibanca, ha hablado con Relaciones Laborales y la empresa afirma que los dos despidos recientes se deben a causas disciplinarias y no a baja productividad. De hecho, nos dicen que aún no se ha despedido a nadie por ese último motivo.
Sin embargo, lo primero que nos llega a los sindicatos es "¡han despedido a xxxxx por baja productividad!¡Ya van varios y van a seguir!¿No vais a hacer nada?". Detrás de cada uno de esos mensajes hay un miedo evidente, totalmente comprensible pero que juega a favor de quien no debe.

¿Por qué pasa esto? Porque la empresa ha decidido, ya que su departamento de Recursos Humanos está completamente atascado –no hace falta que os digamos que siguen pagando tarde y mal, o que no responden a correos ni llamadas–, "delegar" la gestión del personal en la Dirección Comercial. ¿En qué cabeza cabe que directivos a los que solo les preocupan los números puedan gestionar el futuro de las personas? Pues en la de nuestra empresa, claro está.

Por eso la Dirección Comercial puede influir y decidir en tema de traslados, despidos y nombramientos. Puede enviar a un empleado o empleada con hijos pequeños a cientos de kilómetros de su hogar sin ningún reparo, "sugerir" a algunos directores que rebajen la evaluación de los empleados de su oficina, hacer nombramientos y ceses inverosímiles o, como es el caso del que hablábamos al inicio, extender el pánico al despido por baja productividad sobre el cuello de todos nosotros.

La empresa nos dice que es consciente de este problema y que va a tratar de paliarlo, pero no estamos muy seguros de que vayan a hacerlo, o al menos no lo suficiente. El miedo juega a su favor, como juega a favor de aquellos directivos que, también sometidos a fortísimas presiones y con el variable desaparecido de la noche a la mañana, intentarán por todos los medios alcanzar los objetivos.

Seamos sensatos: NUNCA VAMOS A ALCANZAR LOS OBJETIVOS que nos quieran marcar. Lo harán, como mucho, un tercio de la gente, y solo durante un tiempo. SIEMPRE VAN A SUBIRLOS, más y más, sabiendo que son imposibles de cumplir. Los gestores operativos comerciales no deben tener objetivos por la naturaleza de su propio puesto de trabajo (solo ventanilla), y no pueden compararse con los gestores comerciales. Los gestores comerciales no pueden compararse con los directores de oficina porque no pueden firmar lo mismo que ellos. Las oficinas de pueblos pequeños no pueden compararse a las de grandes ciudades. Y pese a eso, se les aplica a todos la misma presión y se les exigen cantidades imposibles.

Estas son las razones de la conveniencia del miedo: la empresa ha firmado acuerdos basados en la productividad, y si la productividad no se cumple la empresa se libra de cumplir esos acuerdos. La baja productividad, que no es motivo de despido en la mayoría de los casos, afecta y complementa a las evaluaciones finales, que sí pueden serlo. Que nos aprieten tanto, nos quiten dinero o nos trasladen puede hacer que nos queramos marchar, lo que también le gusta a la empresa. Y el miedo a que nos despidan hará que sigamos trabajando bajo presión.

Los empleados debemos ser los primeros en no hacer que cunda el terror. No podemos lanzar mensajes a diestro y siniestro por Whatsapp o en corrillos, "advirtiendo" a los demás de que son los siguientes porque todos estamos en números rojos en productividad.

Los sindicatos no podemos hacer nada si no tenemos información veraz y contrastada, y conocemos de primera mano lo que ocurre, cómo ocurre y en el momento que ocurre. Que nos lleguen cientos de mensajes contándonos que han despedido a alguien no sirve de nada, porque ya solo queda que el sindicato de ese empleado o empleada denuncie a la empresa y, si gana, que le den una indemnización. Pero esa persona ya se queda en su casa, no vuelve a su puesto de trabajo.

Pero, si cada vez que algún superior os meta presión, alguien os amenace descubierta o encubiertamente, en alguna reunión fuera de horas se os pida que trabajéis más allá de la legalidad y, en general, siempre que sintáis que se vulneran vuestros derechos como trabajadores y como personas, venís a los sindicatos a contárnoslo y, en lugar de re-contarnos lo que os ha contado otro que le han dicho que se va diciendo por ahí, nos dais toda los detalles, es posible que podamos hacer algo ANTES de que se llegue a las últimas consecuencias. Podemos y debemos denunciar y combatir todo eso, y tened por seguro que lo haremos si nos aportáis información constante y ayudáis a que el miedo no lo ensucie y entorpezca todo.

El miedo solo juega a favor de los que nos hacen tener ese miedo. No les sigamos el juego.